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Friday, June 24, 2016

Los agujeros negros: En el cielo y la tierra

Agujeros Negros y Jefes tóxicos. Un paralelismo inquietante


Nosotros no podemos ver, al menos directamente los agujeros negros, no los podemos descubrir ya que algunos están en estado de latencia, pero investigadores de la Universidad de  Maryland, NASA Goddard, y la  Universidad de  Michigan hace poco tiempo descubrieron a uno de estos gigantes dormidos devorándose una estrella.
El agujero negro llamado Swift J1644+57, está a  3.8 billones de años luz del centro nuestra galaxia. Fue detectado en el 2011 cuando una estrella pasajera despertó al gigante voraz, la acción fue reconocida por la captación de la reverberación de rayos X, emitidos  cuando el agujero negro se preparaba  para absorber esa estrella y otros cuerpos celestes.
Claramente, los agujeros negros no son buenos para estrella activas como el sol para planetas; del mismo modo en las organizaciones existen los jefes tóxicos, que también devoran o depredan a los mejores colaboradores y por ende son negativos y destructivas. Los jefes tóxicos devoran el potencial, la iniciativa, la proactividad, las competencias de los  mejores profesionales y se quedan solos con los peores, los aduladores  incondicionales,  que como los detritos  espaciales, se encuentran  a su alrededor. 
Ya que es posible un paralelismo total, vamos a presentar un conjunto de preguntas idénticas para ambos,
1.      ¿Qué es un agujero negro? Es una región del espacio que tiene tanta masa concentrada en ella que un objeto cercano no puede escapar de su campo gravitatorio. Un agujero negro se refiere a un efecto gravitacional tan fuerte que nada, incluyendo partículas y radiación electromagnética como la luz, pueden escapar de su interior. Esta fuerte gravedad ocurre porque la materia se ha comprimido en un espacio muy reducido; se produce  cuando acaba la vida de la estrellas y son invisibles porque la luz no puede escapar de ellas; pero  telescopios  con equipo especial pueden detectarlos, observando la materia y las estrellas que están cerca de los agujeros negros.


La teoría general de la Relatividad predice que una masa suficientemente compacta puede deformar el tiempo  y espacio para formar un agujero negro. El límite de la región de la cual no es posible el escape se llama el “horizonte de eventos”·

2.     ¿Existen los agujeros negros? Sí, los astrónomos han descubierto bastantes objetos que sólo pueden ser explicados como agujeros negros. Estos objetos son oscuros, no pueden verse pero ejercen una fuerte influencia en las estrellas, el gas e incluso el espacio circundante. Los objetos son tan oscuros, densos y pesados que tienen que ser o agujeros negros o algo todavía más exótico.

3.     ¿Cómo se forma un agujero negro? Cuando un objeto alcanza cierta densidad crítica y su gravedad hace que se colapse hasta volverse un punto casi infinitamente pequeño. Estos objetos pueden ser estrellas que colapsan.

4.     ¿Qué puede escapar de un agujero negro? Nada que caiga en un agujero negro puede volver a salir, al menos en la forma original. Pero un agujero negro puede perder parte de su masa según la teoría cuántica por la formación de “parejas virtuales”  de partículas que se cancelan rápidamente unas a otras y desaparecen. El material vuelve al espacio  como energía y partículas subatómicas. Esta energía se conoce como la radiación de Hawking en honor de Stephen Hawking.

5.     ¿Hay diferentes tipos de agujeros negros? Existen varios calificados por criterios : Estáticos (agujeros negros de Schwarzschild), en rotación (de Kerr), estáticos con carga (de ReissnerNordström) y en rotación con carga (de Kerr-Newman). También se clasifican según su masa en micro agujeros negros, agujeros negros de masa estelar, agujeros negros de masa intermedia y agujeros negros supermasivos. Según su origen, se clasifican en agujeros negros estelares y agujeros negros primordiales.


6.     ¿Cuántos agujeros negros existen?  Los datos recopilados con el radiotelescopio espectroscópico nuclear espacial de la NASA (Nustar) sugiere la  existencia de millones de  agujeros negros en el universo, algunos incluso, escondidos. Los rayos X de alta energía permiten confirmar su existencia.

7.     ¿Pueden desaparecer totalmente los agujeros negros? No, el proceso de creación, evolución y su  eventual desaparición es parte de la evolución del universo. Son tan reales y necesarios como los protones y electrones en los átomos. Mientras haya estrellas, existe el potencial de agujeros negros.

Stephen Hawking en 1976 afirmaba categóricamente  que los agujeros negros existen y fijó las características que todos conocemos ahora. Hacia 2014 cambió su opinión y modificó algunos parámetros respecto a su existencia,  sin embargo permanecen como singularidades del universo,  aún invisibles,  peros siempre peligrosos y destructivos.

Haciendo un paralelismo con los jefes tóxicos, nocivos y peligrosos, a veces muy peligrosos, para la organización  y los colaboradores, describiremos lo que  son ellos y haremos las mismas preguntas


1.      ¿Qué es un jefe tóxico? Es un jefe que trata mal a sus empleados, sin ninguna razón, no valora sus colaboradores, los ignora, los hace sentir mal o crea siempre un mal ambiente de trabajo.


Algunos vicios que delatan al jefe tóxico:

Grita mucho y  no respeta. No comunica ni sabe comunicar. Le da mucha importancia a los títulos, cargos y los exhibe como medallas. Es autoritario, crea ansiedad y miedo. Actúa siempre a la defensiva, no es de confianza, no cumple  su palabra y es irresponsable. Es acosador o intimidador, humilla a los  demás cuando ordena abusando de su posición. Es micro detallista, que no delega porque quiere que todo se haga según sus gustos o teme a los mejores. Es adicto al trabajo,  no sabe de horarios, llama y enviar correos electrónicos a cualquier hora. Es todo-números, obsesionado con los resultados, confunde los fines con los medios.  Practica el favoritismo, con  filias y fobias, no es equitativo. Es servil y adulón con los que están por encima de él, puede ser rastrero, conspirador, vende su alma al diablo. Tiene un gran complejo de inferioridad, es muy inseguro, no se tiene confianza personal ni confianza en sus capacidades porque no las tiene. Y por supuesto, siempre anda buscando culpables para ocultar sus errores.



2.     ¿Existen los jefes tóxicos, o “agujeros negros a escala humana” en la organización? Los malos jefes abundan, contaminan los lugares de trabajo. Algunos lo hacen de manera abierta, mientras que otros manipulan a sus empleados para usarlos como simples instrumentos de su propio éxito.

3.    ¿Cómo se forma un jefe tóxico? Básicamente cuando se le entrega poder a una persona sin competencias personales ni profesionales, a un embustero (por ejemplo alguien con títulos falsos o legítimos comprados en subasta); cuando el cargo le llega por favoritismo, nepotismo, complicidad o cualquier forma en la que se omite o evita la selección apropiada para elegir a jefes apropiados. En el sector público es la  norma esta forma infame y por ello, la proliferación de jefes tóxicos en todos los niveles, desde ministros hasta el cargo más bajo en la organización.

Muchas veces la condición para que aparezca un jefe tóxico es que  previamente es puesto o cargo al que llega esté ocupado por un imbécil. Suena fuerte la palabra pero es justa, una persona con competencias  personales y profesionales genuinas que haya estado en una entidad pública puede dar cuenta de ello. Este grupo es uno los que existen en todas las clasificaciones (en empresa públicas son al menos el 90%, los aprendices, los incompetentes o los imbéciles ) 

Llega alguien con o sin títulos, pero con una incompetencia que salta  a la visita desde la primera orden, que se apoya inmediatamente en   alguien para hacer todo. Cuando elige a una persona competente, honesta y con valores, todo va mejor. Pero cuando elige a una persona manipuladora, ambiciosa, sin escrúpulos, sin competencias reales (muchas veces títulos falsos), conspiradora y venenoso, cae en sus redes y esta persona ejerce el poder real, mientras manipula abiertamente al “ jefe estúpido” y juega con sus propias cartas. Son como el Cardenal Richelieu, “cínicos ambiciosos sin escrúpulos” que  manipulan al rey, el “jefe estúpido”.

Cuando el jefe estúpido se va y su “asistente” queda en el cargo, éste inmediatamente  revela su condición de jefe tóxico. Llega el momento de fastidiar,  hostilizar  y si se pueden, se deshacen de los enemigos o gente que representa un estorbo o un freno moral.


4.     ¿Hay algo que pueda escapar de un jefe tóxico? Nadie, excepto los adulones, serviles y gente que  él mismo ha elegido como cómplices de sus desvaríos y desaciertos continuos. Son los comisarios , espías o vigías sembrados en la organización que vigilan a los demás y que muchas los delatan  injustamente para aliviar la paranoia del jefe tóxico. Los Waylon Smithers (asistente del señor Burns, Los Simpson).son los únicos  inmunes a su veneno, por lo menos hasta que encuentre o necesite otros más serviles y pérfidos.  

5.     ¿Existe diferentes tipos de jefes tóxicos? Se presenta una clasificación, que no es la única  ni definitiva:

El “cuate” o “amigo” inapropiado. Es demasiado “amigable”, pero no puede formar un buen equipo de trabajo. Invita a beber fuera del horario de trabajo, es chismoso.

El micromanager. Hace sentir que estás bajo vigilancia constante; puede devolver un reporte de 20 páginas porque se usó  un clip en lugar de una grapa.

El tirano. Utiliza tácticas maquiavélicas para alimentar su ego constantemente. Sólo quiere mantener el poder, para ello manipula e intimida a quien sea necesario para lograrlo. Los que lo apoyan se convierten en “primeros almirantes”, los demás son condenados a “lavar la cubierta y limpiar las letrinas”.

El incompetente o “estúpido”. Este jefe fue promovido con prisa o contratado sin saber si era capaz de llevar el puesto. Es amigo, familiar, cómplice; es la característica predominante en el sector  público (al menos 95% de los jefes presenta  esta característica).

El robot. En la mente del robot tú eres el empleado número 72 con una producción de nivel 84 y una experiencia de 91 puntos.

El visionario. Pueden tener ideas innovadoras, pero carece del liderazgo necesario para implementar estos planes.

El jefe gaviota. Todos hemos tenido un jefe así. Es el que siempre está ausente y un día decide que es tiempo de trabajar, hace algunos cambios al proyecto en turno y se enojan cuando no entienden el progreso del mismo.

6.     ¿Cuántos jefes tóxicos existen?  En el mundo existen millones. En el  libro, 'Nuevo management para dummies'  Ana María Castillo y Juan Carlos Cubeiro, profesionales con una amplia experiencia en el ámbito universitario y empresarial, afirman que son tóxicos cuatro de cada 10 jefes (en el sector privado, en el sector público con 8 o 9 de cada 10)


7.     ¿Pueden desaparecer los jefes tóxicos? Nunca, mientras exista  sector público; nunca mientras haya favoritismo, nepotismo, complicidad y la necesidad de adulación o servilismo por parte  de quienes los nombran o designan para el puesto de jefe.

Sin importar cuáles sean sus métodos, los malos jefes  causan daños irreversibles a sus compañías y empleados al impedir que se desempeñen con todo su potencial y generar estrés innecesario.



Es preocupante es la cantidad de malos jefes que existen. Una investigación de Gallup encontró que 60 por ciento de los empleados de gobierno se sienten infelices porque tienen un mal jefe. Otro estudio encontró que el 69 por ciento de los trabajadores encuestados compararon a los malos jefes con mucho poder a niños de tres años con mucho poder.


En el caso de los agujeros negros la  mejor manera de evitarlos es conocer su posición y mantenerse fuera del campo de influencia, manteniendo la nave espacial lejos de ellos. Por ahora todavía es fantasía. En el caso de los jefes tóxicos, cada persona tiene su propia manera: Algunos mantendrán perfil bajo; otros lo encaran abiertamente al mismo tiempo que se despiden de la empresa (estos jefes tóxicos son como los escorpiones, siempre pican e inyectan su veneno), o renunciando para buscar  nuevas oportunidades. Una de las habilidades más grandes que una persona puede desarrollar es la capacidad de neutralizar a personas tóxicas; no es sencillo y requiere mucha inteligencia emocional.

Se puede encontrar consejos interesantes para evitar jefes tóxicos en
Referencia

Agujeros negros
http://www.ifca.unican.es/sites/default/files/preguntas/archivos/Agujeros_negros.pdf

Andrea Coloma  Fuente Publicación (2015)  ¿Cuántos agujeros negros hay en el universo? 2015-07-07 22:06:27  

Travis  Bradberry,  junio 2016.  Cómo "neutralizar" a estos  7  jefes tóxicos

John Wenz | « Gun Deaths Dropped Following Australian Gun Control Laws, Study Says Astronomers Watched a Black Hole Gobble a Star
June 22, 2016 4:20 pm

What Is a Black Hole?
Nasa, June 4, 2014

 

ISABEL MUNERA Cuatro de cada 10 jefes son tóxicos. ¿Cómo es el tuyo?

Madrid, 16/11/201517:10LABORAL


Friday, December 12, 2014

Poder, enajenación y Alzheimer moral


El poder excesivo y el deterioro del principio y valores: Una equivalencia del Alzheimer moral

Introducción

Casi siempre se puede observar en la vida diaria, en el ámbito político o empresarial a gobernantes o altos ejecutivos que después de llegar a la cima de sus organización, la presidencia de un país o la gerencia general de una gran corporación pública o privada,  empiezan a ejercer un gobierno o dirección de manera autoritaria, ajena a los propósitos de la entidad a la que dirigen, errática y con resultados que evidencian la ausencia y no la presencia de un gobernante o líder empresarial.

¿Cuál es la explicación? Hay varias razones porque son varios los síntomas de la enajenación, aislamiento o anomia observada. Una de ellas, el aislamiento se explica porque el gobernante o ejecutivo  de alto nivel es rodeado por una plétora de sujetos inescrupulosos cuyos objetivos personales son totalmente opuestos o discrepantes con los del país o la empresa, pero que han descubierto debilidades del supuesto líder que son aprovechadas plenamente.

 El mal de Hubris, por el que la persona confunde la  realidad con sus fantasías, posibilita la actuación sesgada de los gobernantes  o altos ejecutivos, que al creerse el centro del universo, olvidan que el objetivo o justificación de la posición o cargo que ocupan es la marcha adecuada y el buen gobierno de una entidad, un país o una empresa. Es una especie de narcisismo exacerbado que aflora en circunstancias  de ejercicio absoluto del poder.

Otra explicación que también puede usarse, y por lo general  es incuestionable o no admite contraejemplo, es el Principio de Peter. Las personas que ocupan un puesto que está más allá de su nivel de competencia cometerán abiertamente errores y arbitrariedades que explican la incapacidad y falta de idoneidad para el cargo.

En algunas personas, por razones  genéticas, el Mal de Alzheimer es una situación fisiológica cruel y agresiva que lentamente deteriora las capacidades  básicas de las personas, sea para realizar actos cotidianos o elementales como vestirse, para recordar hechos o realizar  actividades mentales, entre otros problemas indeseables. En el caso de los  gobernantes o ejecutivos, la enajenación, el aislamiento y el deterioro de la calidad de sus decisiones se pueden considerar como un mal de “Alzheimer moral”.

Todas estas condiciones, presentes  en distinto grado, generan una obsolescencia  gradual  y por lo general sin retorno de la  capacidad de gobierno, nacional o empresarial, una degradación creciente de las capacidades inicialmente demostradas y que deberían ejercitarse plenamente para el beneficio de la entidad dirigida. En el gobierno, en algunos casos el fin es violento (Egipto, Libia), en otros casos por la enajenación total del aparato del poder, la situación se deteriora pero se mantiene en una sociedad decadente (Corea del Norte, Venezuela, Cuba). En las empresas, el resultado puede ser la quiebra de la empresa o el despido del ejecutivo. En todos estos casos se puede hablar de un Alzheimer moral creciente, que a diferencia del mal físico que es solo personal, éste es contagioso y se expande con la velocidad de una epidemia.

¿Cómo se configura esta degradación moral en los gobiernos o empresas?

Sugiero recordar el pasaje de la Biblia en el que el demonio, en pleno desierto, trata de tentar a Cristo ofreciéndole todo el poder del mundo a cambio de la sumisión y renuncia a la independencia moral. Cristo obviamente resiste la tentación porque no tenía las debilidades que caracterizan a una persona común. Entre las debilidades o fisuras en el carácter pueden estar la relación pasada con personajes o grupos  oscuros  e indeseables, la homosexualidad u otras obsesiones sexuales, la falta de carácter o definición conyugal, la adicción a las drogas u otras sustancias, entre otras cosas.

Los  sujetos que descubren esto hechos, como el demonio que intenta manipular a  Jesucristo, tratarán de convencer al gobernante o ejecutivo, y por lo general lo logran, de que ellos poseen la sabiduría y capacidad de control de la situación de modo que debe transferirles el poder, la libertad de gestión y decisión. Cuando lo logran, el gobernante o ejecutivo, es solo un fantoche o marioneta. Por supuesto, para asegurar su control y evitar la reacción o despertar del que ha sido tentado, acumulan pruebas (evidencias de todo tipo; fotografías videos, documentos y otros) que les permiten el chantaje.

Un ejemplo claro de este hecho fue el presidente peruano Alberto Fujimori, que demostró capacidad ejecutiva y efectividad en los primeros tiempos de su gobierno al evitar que le país cayera en el abismo creado por un gobierno anterior cuyo representante máximo era la expresión absoluta del mal de Hubris.  Cuando un diabólico asesor, Montesinos, entró  en escena, con más habilidad y astucia que el diablo mismo, pervirtió tanto a Fujimori y se mimetizó con él que al final no se sabía quién el tentador ni quien fue el tentado. La enajenación de la realidad y el cambio radical de objetivo transformaron a un incipiente líder en un oscuro ejecutor de actos desligados totalmente de los objetivos nacionales.

En las gráficas 1 y se muestra que aunque el fenómeno “natural” de degradación de la capacidad directiva  se presenta cuando existe permanencia en el poder por tiempo prolongado, este deterioro se acelera si existen  personas o grupos con intereses oscuros, que logran imponerse sobre el gobernante  o ejecutivo.




Podría hablarse de la obsolescencia  de la capacidad para ejercer correctamente y con eficacia el poder, y en situaciones donde el gobernante o ejecutivo es solo una sombra o caricatura de lo que debería ser como tal, el poder se  mantiene pero se usa indebidamente  o permite que aquellos que lo controlan al gobernante o ejecutivo, lo ejerzan arbitrariamente. Esta es la situación más común, por supuesto las más destructiva o dañina en todo sentido.

La gráfica 3 indica que si actúan de manera decidida aquellos que controlan al gobernante o ejecutivo, se supera rápidamente la línea de cordura en la que el  gobernante o ejecutivo, pueden ser autoritarios, pueden cometer errores pero aún las decisiones no son abiertamente nocivas para la organización, y existe la posibilidad de rectificación. Cuando se supera esa “línea de cordura”, no hay retroceso ni capacidad de rectificación o enmienda, simplemente se cae al abismo (moral, político, empresarial, financiero)

 

Hay que recordar que el mal de Hubris (o Hubry) que sufren los gobernantes o ejecutivos es una oportunidad única que se aprovecha íntegramente por los cortesanos para asumir el control. Y quien sufre del mal de Hubris (presidente, ministro, congresista, gerente general, gerente sectorial o cualquier alto cargo) es por lo general alguien con personalidad inestable y deficiente, con deficiencias intelectuales en muchos ámbitos, con un ignorancia abierta aunque no admitida, exceso de autosuficiencia, casi siempre sin tener los méritos personales y profesionales para ocupar el cargo, con temores y las debilidades personales señaladas antes.

Por ello, es recomendable la alternancia, el cambio periódico de gobernantes o ejecutivos, porque con ello se frena el avance hacia el deterioro, tal como se muestra en la gráfica 4. Por supuesto, lo ideal es que se evite la elección, reelección o nombramiento de gobernantes o ejecutivos que tienen la incapacidad potencial (mal de Hubris, Principio de Peter, debilidades y fisuras personales). Una sociedad u organización que los elige tiene vocación suicida o es masoquista.

 

Maquiavelo señalaba que el buen príncipe, para controlar la situación plenamente, debía  rodearse de personas que actuaran según sus designios y voluntad, mas no de aquellos que intentaran controlarlo a él. Si el príncipe no lograba o no podía ejercer este control, el gobierno (y obviamente el príncipe) estaban perdidos.

Conclusiones

En este caso, no hay receta  o consejo universal aplicable sino que en cada situación, los afectados deben cruzar los dedos o tocar madera para que en su país o empresa no surjan  estos individuos.

En el caso de los gobernantes, es claro que una población educada y con espíritu crítico puede elegir mejor. Es importante también el nivel del ethos nacional, el cual, puede  desarrollarse como lo demuestran países  como Singapur y Corea del Sur.

 A veces se califica  a los malos gobernantes o ejecutivos de maquiavélicos, pero si se lee El Príncipe, se verá que nada de esto es cierto para aquellos que son controlados o dominados por los subalternos que si son realmente maquiavélicos